El tratamiento consiste en inyectar dosis muy pequeñas de toxina botulínica purificada directamente en los músculos responsables de las llamadas «arrugas de expresión». De este modo, reduce su fuerza de contracción y provoca un alisamiento natural de las arrugas. El resultado es una frente más relajada que rejuvenece el rostro y suaviza la mirada.
Hay que evitar tumbarse durante las cuatro horas siguientes a la intervención, poner la cabeza hacia abajo o completamente hacia atrás, y masajear las zonas de la inyección. No se debe ir a la sauna.
Certifico que el médico me ha informado de todos los riesgos conocidos inherentes a esta intervención.
Reconozco que he podido plantearle todas las preguntas relativas a esta intervención y que las explicaciones han sido claras y comprensibles, haber informado a este médico de mi historial médico, de las intervenciones, cuidados y tratamientos de los que me he recibido y que he seguido hasta la fecha,
Doy mi consentimiento libre e informado para la intervención mencionada anteriormente, con pleno conocimiento de causa.
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